lunes, 5 de diciembre de 2016

En el futuro

Dice el refranero popular que el saber no ocupa lugar, y es cierto. Tras haber concluido aproximadamente la mitad de mis estudios de máster me doy cuenta que he mejorado en muchos aspectos como docente, pero que todavía me queda mucho para aprender; siempre habrá algo nuevo que aprender.

En el próximo semestre me gustaría enfocarme a qué tipo de material didáctico es el más adecuado para los adolescentes y como conseguir que el contenido gramatical les sea más ameno. También estoy muy interesada en el diseño de materiales didácticos. En algunas de las asignaturas del máster ya hemos diseñado un plan didáctico para tratar un tema en concreto, pero todavía no hemos creado una secuencia de ejercicios para tratar un tema en concreto ni sabemos cuáles son las claves para que esta sea exitosa. Estos son algunos de los nuevos conocimientos que quiero adquirir con las clases del máster y, por mi cuenta, me gustaría mejorar y tener más información sobre las asignaturas por proyectos y sobre el International Baccalaureate.

Aunque gran parte de los conocimientos que quiero adquirir en un futuro cercano me los va a ofrecer el máster, hay otros temas que me gustaría profundizar por mi cuenta. Las asignaturas que estoy cursando nos da una buena base para entender conceptos y poderlos aplicar, pero no tenemos el suficiente tiempo para explayarnos con algunos conceptos o metodologías que me paren muy interesantes y que cada vez están más en auge en las instituciones educativas de alrededor del mundo. Por lo tanto, para poder seguir formándome por mi cuenta, tengo pensado en leer artículos académicos acerca de estos temas que me parecen de gran interés e importancia para mi progreso como docente.  

Hasta la fecha...

Ya hace unos algunos meses que empecé el máster de Profesor de Español para extranjeros y desde entonces mi visión sobre la docencia y el aprendizaje ha cambiado en muchos aspectos. Estudiar algo nuevo es maravilloso en muchos sentidos: aprendes cosas nuevas, te sientes realizado como persona, adquieres más confianza en las actividades que haces con esos conocimientos, etc. Pero, en mi opinión, lo mejor que puede pasarte al estudiar es que te aporte una visión nueva del mundo que te rodea y te dé las herramientas necesarias para poder desenvolverte en él. Y es precisamente esto lo que estoy consiguiendo al estudiar las asignaturas del máster.

Con cada asignatura que curso en el máster tengo la oportunidad de descubrir nuevas técnicas de aprendizaje y cómo aplicarlas en una clase de ELE. Como ya he mencionado en las entradas anteriores, el máster no solo me ha ayudado a aprender cosas nuevas, también me ha ayudado a repasar algunos conceptos que ya conocía (el lenguaje no verbal) y ha conseguido que revisara algunas ideas equivocadas que tenía referente algunos métodos didácticos (las lecturas graduadas). Toda esta teoría, junto con la experiencia y anécdotas que hemos compartido sobre la docencia con otros compañeros del curso, me ha ayudado a conseguir una visión más amplia sobre los distintos métodos de enseñanza y de las diferentes opciones que existen para dirigir un aula. Gracias a estos conocimientos he adquirido más confianza a la hora de ejercer como profesora y, al estar más relajada durante las clases, he podido transmitir con más facilidad mis conocimientos y entusiasmo a mis alumnos.

Aunque considero que todo lo que estoy aprendiendo durante este curso es muy interesante e importante para mi progreso como profesora de español, algunas de las asignaturas que más me han hecho mejorar como docente son las de Metodología, Didáctica del Léxico y Aspectos Socioculturales en el aula de ELE. Cada una de estas me ha ayudado a mejorar mi visión sobre la enseñanza de lenguas extranjeras y la función del profesor en el aula. Mientras que Metodología me hizo reflexionar sobre la actuación del profesor en el aula y los diferentes métodos de enseñanza que existen, la asignatura de Léxico me ha ayudado a recapacitar sobre cuál es la mejor forma de aprender nuevo vocabulario y cómo, una vez que la clase ha acabado, seguir aprendiendo de forma autónoma. Por otro lado, tal y como indico en la entrada anterior, Aspectos socioculturales me ha convertido en una mejor docente al evitar los estereotipos en el aula, haciendo que el ambiente de esta sea más relajado y ayude (hasta cierto punto) a convertir a mis alumnos en personas con menos prejuicios.

Tras todos estos meses y nuevo conocimiento obtenidos en los diferentes cursos estoy deseosa de poderlos aplicar a clases con más alumnos. Hasta la fecha no he dirigido ningún curso de español para extranjeros, mi única experiencia en este campo es el de profesora particular, por lo que tengo muchas ganas de poder poner en práctica todos aquellos conocimientos sobre dinámicas de grupo y metodologías aplicadas a grupos grandes (método de enseñanza por proyectos). Pero no es solo eso… gracias a mi progreso como profesora y a la nueva perspectiva que este me ha otorgado, me he dado cuenta que la función de un buen docente no solo es la de enseñar gramática y léxico, sino la de ejercer de guía en el aprendizaje y desarrollo de sus alumnos. El profesor tiene que ser el que acerque al alumnado a otras culturas y realidades sociales, el que les enseñe las diferentes expresiones que existen en español y cuando es correcto utilizarlas, el que le dé nuevas herramientas para que ellos mismos puedan seguir progresando su nivel de lengua. Hasta la fecha he tenido la oportunidad de aprender muchos conceptos nuevos y he conseguido pasar algunos a la práctica, pero este no es el final; siempre habrá mucho más que pueda aprender y mejorar. 

jueves, 1 de diciembre de 2016

Estereotipos en el aula de ELE


http://internacional.elpais.com/internacional/2012/01/25/actualidad/1327490972_788104.html
http://internacional.elpais.com/internacional/2012/01/25/actualidad/1327490972_788104.html
Los estereotipos forman parte de nuestro día a día, nos rodean. Parece ser que tenemos estereotipos para todo y para todos: hay estereotipos sobre rubios, sobre morenos, sobre la gente de pueblo, sobre la personalidad de las personas que llevan gafas… ¡No hay nadie que esté a salvo de ellos! Y aunque las sociedades están cambiando y su uso cada vez se considera más políticamente incorrecto, todavía los tenemos muy anclados en el imaginario popular. Los medios de comunicación y los programas televisivos aún hacen uso de ellos y tienden a encasillan a las personas según sus rasgos o país de origen. Cuando vemos estas representaciones en la televisión solemos a quitare peso, parece que no es demasiado importante e incluso que es una exageración, que en la vida real la gente no es los utiliza cuando se relacionan con estas personas. ¡Ojalá! Siendo andaluza y habiendo vivido muchos años de mi vida en Cataluña, me han hecho comentarios de todo tipo como: “los andaluces sois muy graciosos, cuéntame un chiste”, “para ser catalana no eres nada agarrada”, etc. Y como española en Suecia me ha pasado lo mismo: “todo el día de siesta”, “¿bailas flamenco?”, ¡mañana!” (este era nuevo para mí, pero básicamente representa lo vago que somos los españoles y como lo dejamos todo para hacerlo otro día). Aunque el uso de algunos de estos estereotipos puede parecer “inofensivos” a primera vista, resultan muy molestos ya que no representa la realidad individual de la persona a la que van dirigidos. Y es que no todos los estereotipos están relacionados con cosas buenas como con ser gracioso, si no que muchas veces hacen que juzguemos a una persona por su raza y origen y no por quien realmente es. En los docentes de lenguas extranjeras recae la gran responsabilidad de no fomentar el uso de ningún estereotipo en los alumnos, siendo estos a veces los más “fáciles” de utilizar para llamar la atención del alumnado.
https://www.saberespractico.com/curiosidades/en-que-paises-se-habla-espanol-de-manera-oficial

En una de las últimas asignaturas que he cursado, Aspectos socioculturales en el aula de ELE, me he replanteado mi labor como profesora de español y como debería tratar la cultura hispana sin caer en el uso de los estereotipos. Uno de los aspectos más enriquecedores de la lengua española es el hecho de que no va ligada a una cultura en concreto. A diferencia de otras lenguas como el sueco y el finés, el español se habla en 20 países alrededor del mundo de manera oficial por lo que relacionarlo con una sola cultura en concreto es una locura. En cursos anteriores ya había tratado la necesidad de hablar de los diferentes dialectos del español en nuestras clases. Mostrar estas diferencias entre los dialectos puede resultar interesante para el alumnado, pero, ¿cómo debemos enfocar la cultura y la sociedad de otros países? El siguiente enlace podemos apreciar algunos estereotipos existentes sobre los españoles.

Como muestra el artículo, estos estereotipos no corresponden a la realidad cultural, ni al modo de vida que tenemos los españoles. ¿Pero cómo hacerlo si en algunos manuales de ELE solo aparecen tópicos? Y es que, aunque nos duela, parece que a muchos extranjeros les encantan estos estereotipos y están deseando llegar a España para vestirse de gitana o correr en los San Fermines. Es aquí donde tenemos que dibujar una clara línea entre la realidad y la ficción. Sí que existen lugares de España en los que en sus fiestas locales la gente se viste de gitana, sí que hay algunas personas que les encantan los toros, pero eso solo es una pequeña parte de la población. La única manera de evitar caer en estereotipos rancios es la de ofrecer más información, más variada y de mayor calidad; demostrar que tenemos una cultura y unas tradiciones muy ricas y diversas. Y, por supuesto, evitar el uso de estereotipos con otras culturas hispanas. Tratar y hablar de nuestra propia cultura es relativamente fácil: la conocemos bien y nos sentimos cómodos hablando de ella, pero ¿qué ocurre con la cultura de otros países? Hace unos días hice un trabajo de grupo con unas compañeras del máster para la asignatura de Aspectos socioculturales en el aula de ELE y hablamos de la actual situación en Panamá y de los problemas que están teniendo a causa de la gentrificación. Al discutir con mis compañeras de trabajo sobre la situación de sus países y las diferentes perspectivas que teníamos de las cosas (ellas son de Colombia y de Panamá) me hizo reflexionar sobre los prejuicios que yo misma había ido adquiriendo con el tiempo. Fue entonces cuando me di cuenta de la poca información que tenía sobre la cultura de los países latino americanos y como, para ser mejor docente, necesitaba aprender más sobre las otras culturas hispanas

                     

Ambos aportes me han ayudado a comprender la necesidad de acabar con los estereotipos en el aula de ELE y de la importancia de ofrecer más información sobre la realidad social que existe en estos países. Esta asignatura me ha ayudado a abrir los ojos sobre todo lo que me queda por aprender acerca de los otros países latinos y sus culturas y de cómo, para poder llegar a ser una buena docente, debo adquirir unos conocimientos mínimos sobre su cultura y su historia. Como profesores de ELE debemos de dejar a un lado los prejuicios que podamos llegar a tener sobre las otras personas y aprender más sobre ellos. De este modo no solo llegaremos a ser mejores docentes, sino que además podremos llegar a ser mejores seres humos. 

martes, 22 de noviembre de 2016

Lecturas graduadas y lecturas extensivas cómo estrategias de aprendizaje

Uno de los aspectos más me gusta de mi actual situación es el hecho de estar aprendiendo una nueva lengua a la vez que me formo como profesora de ELE. Llevo casi seis meses aprendiendo sueco y aunque es algo que no está relacionado con el máster que estoy cursando, agradezco de que ambas cosas hayan coincidido en el tiempo. ¿Por qué? La respuesta es simple. Al estar aprendiendo una nueva lengua a la vez que aprendo a enseñar mi lengua materna estoy desarrollando una gran empatía (a la vez que simpatía) hacia mis futuros alumnos. Me explico: hay muchas asignaturas que nos enseñan y plantean nuevos métodos pedagógicos con los que poder enseñar español a nuestros alumnos extranjeros, pero hay una gran diferencia entre entender la teoría, llevarla a la práctica y situarte en el lugar del estudiante comprobando qué prácticas docentes de las que has aprendido y/o conoces te resultan útiles. Esto es exactamente lo que me está pasando con la asignatura de Didáctica del léxico. En esta asignatura estamos aprendiendo las diferentes estrategias para aprender nuevo vocabulario y cómo asimilarlas correctamente. Con ella no solo estoy repasando las que conocía, sino que también estoy descubriendo porqué algunas formas de aprender vocabulario son mejores que otras y cuál es la mejor manera de aplicarlas. Aunque en general todo el temario está siendo muy interesante y enriquecedor para mi formación como docente, uno de los apartados que me ha llamado más la atención es el siguiente:

Posiblemente, la forma indirecta más efectiva de aprender vocabulario es la lectura, no solo en lengua primera como recoge la cita de Schmitt (2000:122): «In L1, incidental learning is the dominant way of acquiring vocabulary».
En la lectura extensiva, una forma habitual de reconocer significados es la inferencia. En el libro La naranja mecánica (Anthony Burgess), hay 241 palabras ‘nasdat’ (argot de base rusa) con una media de 15 apariciones por voz; en una prueba de vocabulario sobre 90 de estos términos, se obtuvo que los lectores entendían y recordaban un 75% (Sarangi, Nation y Meister, “Vocabulary Learning and Reading”, System, 6, 70-78; cit. Schmitt, 2000).
http://www.uglydogbooks.com/
No obstante, adivinar el significado de una palabra desconocida no significa necesariamente memorizarla, quizá porque el objetivo principal (la comprensión) ya ha sido alcanzado (Sökmen, 1997). Tanto es así que Schmitt (2000:153) indica que la inferencia puede facilitar (sin duda lo hace) más la lectura fluida que la adquisición de vocabulario. Por ello se señala que se pueden mejorar los resultados obtenidos en la lectura con una mayor atención al texto y su forma: se ha constatado que los estudiantes que practican lectura extensiva obtienen resultados peores que los que acompañan la lectura de ejercicios de vocabulario. Volver sobre los textos ofrece oportunidades de recuperación y manipulación y favorece la adquisición de lo trabajado, no solo del vocabulario.
Los factores que afectan a la posibilidad de realizar inferencias en un texto son (Schmitt, 2000:153-4):
1. El contexto ha de ser lo suficientemente rico como para ofrecer pistas adecuadas para adivinar el significado de la palabra.
2. Los lectores utilizan mejor las pistas próximas a una palabra desconocida que pistas globales que están alejadas.
3. Los lectores pueden confundir una palabra desconocida con otra conocida con similaridad fonética o gráfica.
4. Los cognados (palabras del mismo origen en diferentes lenguas y forma similar; en ocasiones, falsos amigos) pueden ayudar a la interpretación si se usan con prudencia.
5. El conocimiento previo sobre el tema tratado ayuda a la inferencia de significados.
6. Los lectores necesitan tener habilidades para inferir.
7. Inferir el significado de una palabra a partir del contexto no garantiza que sea recordada. “If the clues are sparser and the guessing process requires more cognitive effort, then the word is more likely to be remembered”.
Una forma de favorecer la lectura extensiva por parte de los estudiantes en cualquier nivel son las lecturas graduadas, que presentan adaptación de sintaxis y vocabulario. Un estudio hecho sobre los materiales de lecturas fáciles y graduadas concluyó que para facilitar la lectura y entenderla (y en consecuencia adquirir vocabulario) en estos textos acondicionados, los mecanismos más efectivos son:
1. El uso de voces familiares y frecuentes entre las que se pueden introducir las voces nuevas.
2. La insistencia en la misma acepción de las voces introducidas.
3. La repetición de las voces que quieren enseñarse; se considera que al menos el lector ha de encontrar la voz cinco veces para poder retenerla.
4. La inclusión de definiciones o paráfrasis en el propio contexto o de otros elementos que den pistas para su correcta comprensión; las ilustraciones son también pistas que el lector encuentra.

http://www.123rf.com/photo_8134116_the-young-teacher-in-glasses-with-books-studio-shot.html
Este fragmento forma parte del temario de la asignatura Didáctica del léxico, impartida por el profesor Javier Lahuerta. Este apartado me ha llamado especialmente la atención ya que habla el uso de las lecturas extensivas como método de aprender nuevo vocabulario. Esta estrategia no es nueva para la gran mayoría de las personas: desde que estábamos en instituto y/o en las academias de idiomas nos han ido aconsejando lecturas recomendadas según el nivel que teníamos de nuestra L2 (casi siempre en inglés). Lo cierto es que este tipo de lectura recomendada, en las que los pequeños librecillos no son más que un “mal resumen” de una novela más extensa, no me resultaba para nada atractiva. Las consideraba una pesadez y no me motivaban a querer leer más libros para mejorar mi L2. Como consecuencia, ahora que estoy aprendiendo sueco, no me había ni tan siquiera planteado la posibilidad de usar esta estrategia para mejorar mi vocabulario. Con esto me refiero a que no he escogido ninguna lectura recomendada a mi actual nivel de sueco, no que no lea libros en sueco. Soy una ávida lectora, de hecho, puede que leer sea uno de mis hobbies preferidos, por lo que leer libros en otro idioma se me presentaba como la mejor opción de mejorar mi L2. De momento ya me he leído dos novelas en sueco, ambas con gran esfuerzo y mucha ayuda del diccionario. Estaba empezando mi tercera novela cuando leí este apartado sobre las lecturas extensivas y las lecturas graduadas. El libro que me estaba leyendo, The Jellicoe Road, es sin duda es el más difícil que he leído hasta ahora. Esto es porque, a diferencia de las dos novelas anteriores, The Jellicoe Road tiene una trama mucho más sicológica y sentimental que las dos anteriores que sobre todo eran novelas de “acción”. Aunque estas dos novelas me costaron leerlas, gracias la trama de la novela que giraba sobre qué pasaba y no tanto en cómo pasaba, me fueron mucho más fáciles de comprender. En cambio, con esta última ha sido imposible. Tras leer el apartado sobre las lecturas guiadas decidí dejar de leer esa novela y escoger una lectura más adecuada para mi nivel. Comprendí que el escoger una lectura para aprender un idioma no se pude basar meramente en tus preferencias como lector, sino que tenía que ser más cuidadosa con qué tipo de lectura escogía y para qué tipo de público se dirigía. A partir de ahora escogeré lecturas graduadas que tengan ejercicios relacionados con la lectura para que me ayuden a fijar mejor tanto el contenido como el nuevo vocabulario adquirido y, más adelante, iré introduciendo progresivamente lecturas extensivas que resulten más complejas.

http://www.itv.com/news/2015-09-15/teenagers-ditch-books-for-twitter-and-facebook/
Gracias a esta asignatura y al haber repasado las estrategias de cómo adquirir nuevo vocabulario, he tenido la oportunidad de revisar los prejuicios que había adquirido durante mi etapa como estudiante de secundaria y volver a darle una oportunidad a las lecturas graduadas. Con este proceso no solo he sido capaz de redirigir mis propios estudios de una segunda lengua, sino que también me siento más competente como docente. Creo que actualmente estoy mucho más capacitada para poder ayudar de una manera más completa y eficaz a mis futuros estudiantes de español que al empezar el curso. A partir de ahora tendré más presente qué tipo de lectura es la más adecuada para ellos y no achacaré el problema a la estrategia de lecturas graduadas en sí, sino a la mala elección de los libros recomendados en el aula. Teniendo en cuenta que un buen libro puede marcar la diferencia entre que un alumno mejore su nivel de lengua de una forma entretenida y agradable o de que esta se convierta en una tarea aburrida, intentaré buscar lecturas que puedan ser de interés para mi alumnado y que se correspondan no solo al nivel que tienen de español, sino que también con su edad y país de origen. En definitiva, creo que este módulo ha hecho que me replantee mi rol como docente de ELE y como aprendiz de una L2.

lunes, 31 de octubre de 2016

Actuación en el aula

Una de las asignaturas del máster que me han parecido más interesantes para mi desarrollo como profesora en el aula ha sido la de Metodología. En ella he aprendido a planificar una sesión, a fijar los objetivos de cada clase y, en general, como gestionar el aula. La verdad es que no sabría escoger cual ha sido la destreza que me ha resultado más útil para mi formación como profesora ya que todas han sido interesantes. Aun así, quería compartir una actividad que me ha parecido muy interesante de realizar: la de evaluar la actuación de un profesor en el aula. No me malentendáis, la actividad no se trata de criticar o de juzgar al profesor (o en este caso la profesora) sino más bien el de subrayar cuales son los aspectos fuertes de esta, porqué lo son y, al final del análisis, crear una crítica constructiva basada en la objetividad. He escogido esta actividad entre todas las del curso porque considero que me ha ayudado a crecer como docente y a valorar más a todas las personas que se dedican a la educación. El video que utilizamos es el siguiente:

(hasta el minuto 9:52)

Cumming, J. http://www.thetimes.co.uk/tto/education/article2997466.ece
En el video no aparece nada espectacular; solo es una profesora dando su clase de manera habitual. Pero lo maravilloso de esta actividad y, en general, de dar clase es que la diferencia está en los pequeños detalles. Cuando pensamos cuales son las claves del éxito para impartir una buena de clase de lengua todos creemos saber cuáles son y cómo llevarlas a cabo. Todo parece muy simple, pero a la hora de la verdad, cuando estás enfrente de una clase llena de alumnos aplicar todas esas destrezas no es tan fácil. Tienes que estar pendiente de muchos aspectos, has de estar concentrado, ser hábil con las palabras, ser capaz de responder las dudas de tus alumnos, etc. Pero, ¿qué hay de la actuación del profesor en el aula? Todos hemos sido alguna vez alumnos alguna vez o hemos asistido a algún tipo de presentación y sabemos que la forma que la profesora o el presentador tiene de desenvolverse durante una explicación es casi tan importante como el contenido que se está explicando. Estoy segura de que todos nos hemos topado con una persona que solo lee durante toda la clase o está rígida o hace que la clase sea monótona. Y eso no significa que el contenido de lo que está diciendo no sea interesante e importante, pero la forma en la que se ha presentado no ha sido capaz de captar la atención del alumnado y, por lo tanto, la información no ha sido transmitida tan eficazmente como debería.

Durante la asignatura de Metodología han aparecido muchos conceptos que ya conocía y otros completamente nuevos. Pero lo importante no era haber oído hablar de ellos o no, si no cómo aplicarlos correctamente en un aula. Un ejemplo sería la comunicación no verbal. Es un concepto sencillo y todos sabemos a qué hace referencia, pero ¿cuál es la mejor manera de aplicarlo como 
https://rossieronline.usc.edu/blog/where-are-men-in-elementary-school-teaching-jobs/
profesor en un aula? Pues bien, en este caso concreto hablamos de tener en cuenta el contacto visual con todos los alumnos, la postura del docente (rígido, relajado, nervioso…), los gestos escogidos para representar cosas, el contacto físico, la expresión facial del profesor. Esta es solo una de las consideraciones que un docente tiene que tener presente en el aula. Parecen pequeños detalles, pero no son tan fáciles de llevar a la práctica cuando la lista de aspectos que tienes que tener en cuenta es muy larga. Aunque después de haber estudiado estos conceptos y encontrarles la lógica de cada uno de ellos pensé un poco si yo aplicaba algunos de estos aspectos a mi actuación como profesora, no fue hasta que vi el video y se nos encomendó la tarea de analizarlo que empecé a cuestionarme realmente qué cosas hacia correcta o incorrectamente en el aula.

El haber realizado esta actividad no solo me ha ayudado a asimilar de manera más efectiva los conceptos que he aprendido a lo largo de la asignatura, sino también a aprender a autoevaluar mi propia actuación en el aula. Tras haber visto el video y analizado los puntos fuertes y débiles de la profesora empecé a fijarme más en cómo se desarrollaban mis clases y en las cosas que hacía de manera correcta o no. Para mí esto ha sido un paso muy importante en mi formación como docente ya que gracias a esta actividad ahora creo ser más consciente de mis puntos fuertes y debilidades, ayudándome así a mejorar como docente. 

viernes, 13 de mayo de 2016

Una Imagen y Mil Palabras para la Reflexión



Hace poco que estoy dentro del mundo de la educación. A mis veinticuatro años he dado clases particulares de inglés durante unos cinco años, pero no ha sido hasta hace unos meses que he empezado a impartir clases en aulas con más alumnos. Aun así, hay muchas cosas que he aprendido durante estos meses y espero que me puedan ayudar en mi futuro laboral. La imagen que he escogido para la entrada de este blog representa algunas características sobre la visión que tengo de la enseñanza de una segunda lengua.

Para mí, esta imagen representa como debería ser una clase de enseñanza de una segunda lengua. Al aparecer niños en la fotografía, esta refuerza la idea de que aprender idiomas desde pequeños es muy importante, ya que ayuda al desarrollo cognitivo de los niños. Es indudable que los niños tienen una habilidad especial para aprender lenguas y conceptos cuando son pequeños y creo que es muy importante aprovechar esta ventaja para aprender una nueva lengua. Nunca es tarde para aprender un nuevo idioma, pero es mejor aprender al menos una segunda lengua a edad temprana.

Uno de los aspectos que más capta la atención a primera vista sobre esta imagen es la cantidad de alumnos que hay en aula.. Como bien se puede observar, la clase está compuesta solo por seis alumnos, lo cual facilita su participación en el aula. Hoy en día es muy común encontrar aulas superpobladas en las cuales es muy difícil llevar a cabo  un seguimiento personal de todos los alumnos. Creo que dentro de una clase de lengua extranjera debe haber  pocos alumnos (como máximo quince), ya que así se consigue que todos los alumnos tengan la oportunidad de poner en práctica los nuevos conocimientos adquiridos y que las clases sean más amenas para ellos.

 La distribución del aula es otro de los factores que también llaman la atención sobre la imagen. En esta se puede observar como los niños no están sentados individualmente en mesas, sino que están todos juntos sentados en el suelo. De esta manera se forma una dinámica de grupo mucho más fuerte y les brinda la posibilidad de ayudarse mutuamente si les cuesta decir alguna palabra o no han entendido algo que la profesora ha explicado, ayudando a crear un buen ambiente educativo. Otro aspecto que también llama la atención sobre la distribución del aula es el hecho de que tanto los alumnos como la profesora estén sentados al mismo nivel. Normalmente el rol  del educador queda marcado por la posición que este toma frente a sus alumnos en las aulas. El profesor suele estar de pie o en una mesa un tanto más elevada que la de sus alumnos, marcando una distancia significativa entre el alumnado y este. En cambio, en esta imagen se observa como la profesora está al lado de sus alumnos en todo momento y comparte con ellos todas las actividades que hacen. En mi opinión, es muy importante que los alumnos se sientan cómodos en la clase, tanto con el profesor como con sus compañeros, en orden de que puedan aprender en un ambiente en el que ellos se sientan a gusto. Aunque esto es algo primordial en todas las asignaturas, creo que todavía lo es más en una clase de enseñanza de una segunda lengua. Para mi es fundamental que los alumnos hablen en la lengua que se está enseñando durante la clase, ya que es uno de los pocos sitios en los que podrá practicarla y tener un crítica constructiva sobre sus progresos. No obstante, si ellos no se sienten cómodos en la clase, no se atreverán a hablar y esto ralentizará su aprendizaje, llegándolo a detener en muchos aspectos como por ejemplo la fluidez.
 
Por otra parte, en esta imagen se puede observar que los niños están aprendiendo vocabulario. Hay muchos factores a tener en cuenta a la hora de enseñar una segunda lengua. La edad de tus alumnos es uno de ellos y probablemente uno de los más importantes a la hora de organizar la clase y el temario. Esto se debe a que los temas que les interesan a los niños pequeños no son los mismos que les pueden interesar a los adolescentes y mucho menos a los adultos. Por lo tanto es fundamental centrar las clases en temas que les puedan resultar de interés o que les puedan ser útiles a los alumnos. A los niños, en este caso, lo que más ilusión les hace es aprender vocabulario. A ellos les cuesta un poco más entender reglas gramaticales y a veces se pueden convertir en un caos para ellos, además de no ser interesantes para ellos. Cada vez hay más colegios que promueven la inmersión lingüística en las clases de lengua, ayudando a que los niños pueden aprender de manera pasiva la gramática mientras que utilizan las nuevas habilidades (como es el vocabulario) que han adquirido en ese idioma. Enseñando objetivos alcanzables según la edad de los alumnos se consigue que ellos desarrollen su confianza y que se sientan cómodos hablando una nueva lengua.

 Por último, me gustaría destacar de la imagen que los niños están participando de manera activa en el desarrollo de la clase. Como ya he apuntado en el parágrafo anterior, en una clase de lengua extranjera es muy importante que los alumnos hablen con la profesora y entre ellos en el idioma que están aprendiendo. Haciendo que los niños participen continuamente en las actividades que el profesor ha programado, se consigue que ellos practiquen tanto el vocabulario como la gramática, y que poco a poco se sientan seguros de ellos mismos hablando un nuevo idioma.

Estas son algunas de las características que muestran la visión que tengo sobre cómo debe ser la educación de una segunda lengua que coinciden con la imagen que he escogido. Soy consciente de que hay muchos más factores que se deben tener en cuenta a la hora de enseñar una lengua, pero creo que esta imagen y la explicación que he dado de ella, dan  un pequeño vislumbre de lo que significa para mí.

Punto de partida

Lo mejor será que comience por el principio. Podría decir que todo comenzó hace unos meses, cuando decidí empezar un máster en enseñanza del español para extranjeros. Pero esto no sería del todo cierto ya que el camino que me llevó a la enseñanza empieza  mucho antes. Este es mi comienzo:
            
Hace ya algún tiempo, en un pueblecito cerca de Barcelona, había una niña pequeña a la que no le gustaba leer. Sus profesores insistían en que tenía que mejorar su capacidad lectora y continuamente le mandaban lecturas recomendadas para su edad para leer en casa, pero a ella no le interesaban esos libros. Empezaba a leerlos o los ojeaba, pero no les encontraba ningún atractivo. Eran aburridos, infantiloides y tenían mensajes simplones o anodinos. Todo esto la agobiaba mucho, ¿por qué tenía que perder el tiempo leyendo algo que no le gustaba?
            
Un día, su madre le regaló un libro sobre un chico llamado Harry Potter y su mundo cambió por completo. La niña adoraba el libro y podía releerlo una y otra vez sin cansarse de él. El libro le resultaba increíble, su mundo la fascinaba y la atrapaba durante horas y nunca tenía bastante. Poco a poco empezó a leer otros libros, al principio eran de fantasía, como el de Harry Potter, pero poco a poco empezó a abrir sus horizontes y comenzó a leer otro tipo de libros. El siguiente libro que la enamoró fue Orgullo y Prejuicio. ¿Era así la sociedad inglesa del siglo XIX? Ese libro despertó en ella una curiosidad que nunca antes había tenido. Quería saber más sobre Inglaterra, sobre su lengua y su cultura y, con cada nuevo libro que leía, tenía más ganas de aprenderlo todo sobre ese mundo. Y así fue como esta niña que odiaba leer se enamoró de la literatura y de la lengua inglesa.
             
Años más tarde, cuando la niña se hizo mayor y tuvo que elegir una carrera, decidió escoger lo que a ella más le gustaba y le hacía feliz, así que cursó un grado en Estudios Ingleses por la Universidad de Sevilla. Al finalizar sus estudios, decidió cursar el máster de Construcción y Representación de Identidades Culturales por la Universidad de Barcelona, con el que se especializó en crítica literaria dirigida a los estudios de género. Todo este proceso y desarrollo de sus habilidades le habían resultado muy enriquecedores pero la llevó a plantearse cuál era el siguiente paso a tomar y qué era lo que deseaba hacer durante el resto de su vida.
            
Yo, como muchos otros niños de mi generación, me enamoré de la lectura gracias a J.K Rowling y esto me llevó a continuar leyendo y ampliando mis horizontes. Pero no todo se lo debo a los libros de esta autora ya que otras grandes escritoras inglesas, como Jane Austen o Emily Brontë, también me influenciaron. Es el amor que ellas me inspiraron hacia la lectura y lengua inglesa lo que me ha llevado a ser lo que soy. Tras acabar el grado en Estudios Ingleses y el máster de Construcción y Representación de Identidades Culturales, me planteé qué quería hacer con los conocimientos y las experiencias que había obtenido a lo largo de mi vida. Durante unas semanas recapacité sobre a donde me habían llevado, hacia donde me podían llevar y sobre todo, cómo podía ser feliz gracias a ellas. La respuesta me apareció de manera bastante clara. Quería dedicarme a la enseñanza. 
            
Mi siguiente paso fue decidir hacer un máster en Profesor de Español como Lengua Extranjera. ¿Por qué un máster de profesor de español en vez de seguir con mi especialización en inglés? Bueno, la respuesta es sencilla. Después de haber dedicado horas de estudio, de lecturas y de haber tenido miles de buenos momentos hablando en inglés, me di cuenta de que amaba esta lengua como si fuera una segunda lengua materna para mí. Fue entonces cuando vi claro que quería ayudar a otras personas a amar mi lengua materna como si fuera la suya propia. Quiero poder enseñar a mis alumnos a apreciar el castellano como lengua, a que vean la riqueza y diversidad cultural que hay en los distintos países de habla hispana, que se enamoren, como yo una vez hice, de una literatura que muestra una realidad y unas épocas diferentes a la que ellos conocen. Me gustaría llegar a ser capaz de contagiar con mi entusiasmo a mis alumnos y poder transmitirles mi pasión por la lengua y la literatura.

Mi experiencia como docente en las aulas no es muy amplia, pero aún así hay ciertos temas que considero relevantes en la enseñanza de una lengua y que gracias a las  diversas situaciones que he vivido como profesora se han ido reforzando. Durante estos últimos meses he tenido la oportunidad de enseñar inglés en una academia de la cadena Helen Doron en la provincia de Barcelona y esta experiencia está siendo muy enriquecedora. La estancia como profesora en Helen Doron me está ayudando mucho a entender la educación de una lengua de una forma diferente y me está abriendo nuevos horizontes que desconocía. En ella he aprendido a apreciar cosas que antes no acababa de valorar del todo, como es la importancia de inmersión lingüística total en el aula o la necesidad de hacer ameno el aprendizaje a los niños a través de diversos juegos. Tras haber dado clases particulares de inglés durante casi cinco años, creo que la experiencia de trabajar con grupos de estudiantes más grandes ha sido muy grata, ya que me ha ayudado a aprender a adaptar el ritmo de la clase a los distintos niveles que tienen los alumnos. Otros conceptos que considero importantes sobre la educación de una lengua extranjera los comento en el post Una Imagen y Mil Palabras para la Reflexión de este blog, por si estáis interesados en leerlos.

Uno de los aspectos más relevantes que he aprendido de mi experiencia como docente es que un profesor no es un ningún “ser superior”, si no que más bien es un guía en el aprendizaje personal de cada individuo. Partiendo de que cada persona es única y tiene un ritmo de aprendizaje diferente al resto de sus compañeros, considero que es muy importante que un profesor sea capaz de tener los recursos necesarios para ayudar a sus alumnos. A mi parecer, el hecho de que un profesor sea capaz de crear material didáctico y de saber organizar unos objetivos en concreto para curso académico es fundamental para su profesión. Esto se debe a que el éxito de sus clases y de que sus alumnos aprendan y se interesen por la asignatura depende de su destreza para crear un material que les resulte interesante y entretenido. A pesar de tener muy presente la importancia de la creación de material, este es uno de los aspectos que nunca he estudiado durante la carrera y espero poder adquirir gracias al máster de ELE que estoy cursando.

Aunque he ejercido como docente durante algunos años, todavía siento que tengo algunas carencias pedagógicas que tengo que resolver antes de convertirme en una gran profesora. A parte de aprender a crear material didáctico, también soy consciente de que he adquirir las herramientas necesarias para poder desarrollar estrategias con las que poder enseñar temas tan complejos como la conjugación de los verbos en castellano. Quiero aprender el tipo de vocabulario y de nivel gramatical que se les tiene que enseñar a los alumnos según su edad. Asimismo, me gustaría descubrir cuál es la justa medida de literatura y cultura hispana que se debe dar en clase para llamar la atención del alumnado. Ser hispanohablante no te convierte en un buen profesor de castellano, hay muchas cuestiones que tenemos tan integradas en nuestro lenguaje que ni siquiera nos planteamos por qué las utilizamos de cierta manera, simplemente sabemos que son correctas. Aún recuerdo el día en que mi compañera de piso Erasmus me preguntó cuándo se tenía que utilizar el pretérito perfecto del subjuntivo. No tenía ni idea. Me quedé completamente en blanco. Por supuesto que sabía qué conjugación era, pero fui incapaz de explicarle cuándo se tenía que utilizar. Creo que parte de este aprendizaje puedo hacerlo por mí misma, pero que para la otra parte necesito un guía que me ayude a escoger el camino adecuado. Por otro lado, considero que hay algunos rasgos de mi estilo educativo que solo tienen que ser pulidos. Si pienso en mi labor docente, creo que una de características que mis alumnos más valoran es el hecho de que tengo un buen trato personal con ellos. Mi interés y preocupación por el progreso de mis alumnos es genuino y no me importa pararme a repasar un mismo concepto tantas veces cómo haga falta para que lo entiendan. Pero claro, mis clases suelen ser muy pequeñas y como mucho he tenido a diez alumnos a la vez Por lo tanto, considero que una de las cuestiones que tengo que pulir a base de práctica es el poder seguir teniendo este trato con mis alumnos en aulas más pobladas. Y esto es exactamente lo que pretendo conseguir con el máster: reforzar los aspectos positivos de mi docencia y cubrir aquellas carencias que pueda tener.

Tengo muy claro hacia donde me dirijo: quiero ser una buena profesora de español en el extranjero, pero aun me queda un largo camino por delante. En España existe un dicho que dice “no hay peor ciego que aquel que no quiere ver”. Soy consciente de que todavía tengo algunas carencias a la hora de enseñar y no quiero auto-engañarme pensando que todo lo que hago está bien, es por eso que estoy cursando el máster de Profesor de Español para Extranjeros. Este es un nuevo paso en mi formación como profesora y espero que no sea el último ya que siempre hay algo nuevo que aprender o algo que mejorar. No seamos ciegos, aprendamos a ver.